Aquaerobic: Ejercicio acuático completo para todas las edades
El aquaerobic es una actividad física que se realiza en el agua, generalmente en piscinas, combinando ejercicios aeróbicos con resistencia acuática. Es perfecto para mejorar la salud cardiovascular, fortalecer los músculos y aumentar la flexibilidad, todo ello con un bajo impacto en las articulaciones.
Introducción Visual
Anticipación
Después de meses de sedentarismo en mi trabajo de oficina en la ciudad, decidí que necesitaba moverme. El médico me recomendó ejercicio de bajo impacto, y el aquaerobic en la piscina municipal de mi barrio parecía la opción perfecta. La verdad es que me daba un poco de vergüenza, imaginando un grupo de señoras mayores haciendo movimientos lentos al ritmo de música antigua. Pero recordé el viejo refrán de que más vale prevenir que curar. Compré un bañador deportivo en una tienda de deportes y unas chanclas de agua, y me apunté a la clase de los martes por la tarde.
Inmersión
Al sumergirme en el agua templada de la piscina cubierta, el contraste con el frío mañanero del invierno fue un alivio. La monitora, una mujer enérgica, puso música animada y comenzamos a movernos al compás. El agua, que al principio parecía una manta pesada, pronto se convirtió en mi aliada, ofreciendo resistencia a cada movimiento. Notaba cómo mis músculos trabajaban con cada patada y braceo, mientras el olor a cloro se mezclaba con el suave aroma a vainilla de mi crema solar. Las burbujas que creaban mis movimientos formaban pequeños remolinos a mi alrededor, y la música latina hacía que hasta los ejercicios más exigentes parecieran un baile.
Reflexión
Al salir de la piscina, noté algo increíble: por primera vez en meses, no sentía ese molesto dolor en la espalda baja que me acompañaba desde que empecé a trabajar sentada todo el día. Mis músculos estaban cansados pero de una forma satisfactoria, como cuando terminas un buen día de trabajo. Lo que comenzó como una recomendación médica se ha convertido en mi momento semanal de desconexión. Ahora, cuando paso por el parque cercano por las tardes y escucho ritmos latinos a lo lejos, no puedo evitar sonreír recordando que pronto estaré bailando en el agua. Hasta he hecho amistad con una compañera de clase que también es profesora, y a veces terminamos tomando un café después, riéndonos de nuestros tropiezos acuáticos.
- Busca en tu ayuntamiento o centro deportivo cercano clases de aquaerobic. Muchas piscinas municipales ofrecen clases a precios asequibles, a menudo con bonos mensuales.
- Si tienes alguna condición médica (hipertensión, problemas de espalda, embarazo), consulta con tu médico para asegurarte de que el aquaerobic es adecuado para ti.
- Prepara tu equipo: un bañador deportivo que te permita moverte con comodidad, chanclas antideslizantes, una toalla y una botella de agua. Si tienes el pelo largo, lleva una coleta o gorro de baño.
- Llega con 15 minutos de antelación a tu primera clase para conocer al monitor, que te indicará el nivel más adecuado para ti y te explicará las normas básicas de la instalación.
- Comienza con clases para principiantes. No te preocupes si al principio te cuesta seguir el ritmo; la coordinación mejorará con la práctica. El agua es muy respetuosa con los principiantes.
- Mantén una hidratación constante. Aunque no lo notes tanto como en actividades al aire libre, en el agua también se suda y es importante reponer líquidos.
- Sé constante. Intenta asistir al menos 2 veces por semana para notar los beneficios. Muchas personas notan mejoría en su postura y reducción de dolores de espalda tras el primer mes.
- Traje de baño deportivo ajustado
- Toalla y chanclas de piscina
- Gorra de baño (obligatoria en algunas instalaciones)
- Gafas de natación (opcional pero recomendado)
- Acceso a una piscina con clases de aquaerobic
- Botella de agua para mantener la hidratación
- Toalla de baño o albornoz para después de la ducha
El aquaerobic es una actividad de bajo impacto, pero es importante seguir las indicaciones del instructor y mantener una hidratación adecuada. Personas con problemas cardíacos, embarazadas o con lesiones deben consultar con su médico antes de comenzar. Se recomienda usar calzado acuático para evitar resbalones y proteger los pies. Las piscinas municipales suelen tener rampas y asideros para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida.