Yoga de la Risa | Beneficios y Cómo Empezar
El Yoga de la Risa, desarrollado por el Dr. Madan Kataria, es una práctica que fusiona ejercicios de risa con técnicas de respiración yóguica, promoviendo el bienestar emocional y físico en un ambiente grupal divertido y acogedor.
Introducción Visual
Anticipación
Nunca olvidaré aquel atardecer de mayo en un parque de la ciudad cuando me decidí a probar el Yoga de la Risa. "¿Reírme a mandíbula batiente con desconocidos? ¿Y si me da un ataque de risa floja y no puedo parar?", pensaba mientras caminaba entre los árboles centenarios. Llevaba semanas con el estrés a flor de piel por el trabajo y necesitaba algo que me sacudiera el alma. La brisa olía a flores de azahar y el rumor del agua de la fuente cercana me acompañaba mientras buscaba el grupo. "Al menos, si todo sale mal, siempre me quedarán los churros con chocolate de la vuelta", me dije para animarme.
Al acercarme al círculo de personas, noté cómo algunas reían abiertamente mientras otras, como yo, parecían preguntarse en qué lío se habían metido. El monitor, con una sonrisa que le llegaba hasta las orejas, me recibió con un cálido saludo de bienvenida al lado soleado de la vida. Aunque me sentía como pez fuera del agua, algo en su energía contagiosa me hizo quedarme.
Inmersión
La sesión comenzó con ejercicios de respiración al ritmo de palmas: "¡Ho-ho, ha-ha-ha!", repetíamos al unísono. Al principio, mi risa sonaba más forzada que un aplauso en un entierro, pero algo mágico comenzó a suceder. El sonido de las carcajadas a mi alrededor, el calor del sol en la piel, el olor a hierba recién cortada... De pronto, sin darme cuenta, estaba riendo de verdad, sintiendo cómo las tensiones se esfumaban como humo.
El ejercicio del saludo con risa fue revelador. Al caminar por el círculo, mirando a los demás a los ojos y riendo sin motivo, noté a una señora mayor cuyos ojos brillaban como estrellas. Su risa, clara como el agua de manantial, me contagió de tal manera que terminé doblada de la risa, con lágrimas en los ojos. En ese momento, comprendí por qué decían que la risa es el lenguaje universal del alma.
Reflexión
Al terminar la sesión, me sentí más ligera que una pluma al viento. El estrés que había cargado durante semanas parecía haberse esfumado, reemplazado por una sensación de paz que no experimentaba desde que era niña. Mientras caminaba de vuelta a casa por el paseo del Prado, noté cómo los colores parecían más vivos y los problemas que me agobiaban la semana anterior ahora se veían con una perspectiva totalmente nueva.
Lo más sorprendente fue el efecto duradero. Durante días, cada vez que recordaba algún momento de la sesión, una sonrisa se dibujaba en mi rostro sin poder evitarlo. El Yoga de la Risa se convirtió en mi antídoto secreto contra el estrés, mi bálsamo para el alma en los días grises. Ahora, cada vez que la vida me pone entre la espada y la pared, recuerdo aquel atardecer en el Retiro y me permito reírme, aunque sea de mí misma, porque como dice el refrán: "Al mal tiempo, buena cara".
- Busca un grupo local de Yoga de la Risa certificado en tu ciudad o inicia uno con amigos, familiares o compañeros de trabajo siguiendo las directrices oficiales de Laughter Yoga International.
- Prepara tu espacio: elige un lugar tranquilo, bien ventilado y con suficiente espacio para moverte libremente.
- Comienza con ejercicios de respiración consciente para preparar tus pulmones y relajar la mente.
- Incorpora movimientos suaves de calentamiento para soltar las articulaciones y preparar el cuerpo.
- Empieza con risas suaves y ve incrementando la intensidad gradualmente, sin forzar.
- Combina la risa con movimientos de brazos, palmas y pasos suaves para aumentar la energía.
- Practica diariamente durante al menos 5-10 minutos para notar los beneficios a corto y largo plazo.
- Termina cada sesión con una relajación guiada para integrar los beneficios y disfrutar de una sensación de paz interior.
- Ropa cómoda que permita el movimiento (como la que usarías para hacer yoga o gimnasia suave)
- Una botella de agua para mantenerte hidratado durante la sesión
- Toalla pequeña para el sudor (sobre todo en verano)
- Espacio libre de obstáculos (aproximadamente 1.5m² por persona)
- Disposición a participar y reír sin juicios propios ni ajenos
- No se requiere experiencia previa en yoga o meditación
- Una manta o cojín para sentarse cómodamente en el suelo (opcional)
El Yoga de la Risa es una práctica segura para la mayoría de las personas. Sin embargo, se recomienda precaución en casos de embarazo avanzado, problemas cardíacos graves, presión arterial no controlada, cirugía reciente en el abdomen o hernia inguinal. Las personas con incontinencia urinaria deben tomar precauciones adicionales. Consulta con tu médico si tienes alguna condición médica antes de comenzar. Las sesiones están diseñadas para ser inclusivas y adaptables a diferentes capacidades físicas.