Guía

Cocina en Casa: Recetas Auténticas y Técnicas Básicas para Principiantes

Sumérgete en el arte culinario desde tu cocina, aprendiendo a crear platillos que deleitarán tus sentidos y los de tus seres queridos con sabores auténticos y recetas tradicionales.

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Introducción Visual

una encimera de cocina con una maceta y una tabla de cortar
una mujer revolviendo una olla con una cuchara de madera
una mujer en una cocina picando verduras en una tabla de cortar
pastel cubierto de glaseado marrón y blanco
Photo by LAUREN GRAY on Unsplash
persona sosteniendo un plato con donas
Panqueques, harina y un sartén en la estufa.
panes horneados
persona sosteniendo sartén negra con huevo
Mujer cantando y bailando en la cocina con perejil
sopa roja en tazón de cerámica negra
Photo by Mor Shani on Unsplash
una mujer cortando ajo en una tabla de cortar
una mujer sosteniendo un cuchillo en la mano
un primer plano de una persona cortando algo con unas tijeras
una mujer cortando cebollas en una tabla de cortar
una tabla de cortar con un cuchillo y comida picada
una persona picando cebollas en una tabla de cortar
una persona vertiendo algo en un sartén con comida
Manos agregando ingredientes a una olla en la estufa
Photo by Ahmet Koç on Unsplash
un trozo de carne sobre una tabla de cortar
Photo by Mike Hsieh on Unsplash

Anticipación

Siempre admiré a mi abuela mientras bailaba entre ollas y sartenes, transformando ingredientes sencillos en banquetes memorables. Me prometí que algún día dominaría ese arte. Aunque al principio me sentí como pez fuera del agua entre tantos utensilios y términos culinarios, el deseo de preparar esos platillos que tanto me hacían feliz de niño fue más fuerte. Compré mis primeros cuchillos profesionales y elegí comenzar con algo que me conectara con mis raíces: un sencillo pero significativo arroz a la mexicana. Mientras picaba la cebolla blanca y el ajo, el olor me transportó de inmediato a la cocina de mi infancia, llena de risas y el sonido del aceite chisporroteando en el sartén de hierro de mi abuela.

Inmersión

El primer 'siseo' del ajo dorándose en el aceite de oliva fue mi primer triunfo. El aroma que invadió la cocina era tan familiar que por un momento sentí que mi abuela estaba a mi lado guiando mis manos. Mientras el arroz tomaba ese tono dorado perfecto, noté cómo los granos pasaban de ser simples ingredientes a convertirse en la base de algo especial. Hubo momentos de incertidumbre —¿habré puesto suficiente caldo? ¿Estará el arroz en su punto?— pero cada pequeño logro, como lograr el 'punto' exacto de la cocción o el equilibrio perfecto entre el ajo, la cebolla y el tomate, me llenaba de orgullo. Me sorprendí tarareando una canción de mi infancia mientras removía la mezcla, recordando cómo mi abuela decía que 'la comida hecha con alegría siempre sabe mejor'.

Reflexión

Al servir ese primer plato de arroz rojo, humeante y aromático, sentí una conexión profunda con mis raíces que nunca antes había experimentado. No era solo la satisfacción de haber cocinado algo delicioso, sino la alegría de mantener viva una tradición familiar. Ahora, cada vez que cocino, siento que honro a todas esas generaciones de cocineras en mi familia. He descubierto que la cocina es mucho más que alimentarse; es un acto de amor, un puente entre generaciones y culturas. Cuando mis amigos prueban mis platillos y sus caras se iluminan con ese '¡esto sabe a casa!', sé que cada quemadura y cada error han valido la pena. La cocina se ha convertido en mi refugio, mi espacio de creatividad y mi manera favorita de decir 'te quiero' sin necesidad de palabras.

Cocinar en casa te permite controlar exactamente qué ingredientes consumes, reduciendo el exceso de sal, azúcares añadidos y grasas no saludables presentes en los alimentos procesados y restaurantes.
Preparar tus propias comidas puede reducir tu gasto en alimentación hasta en un 60% comparado con comer fuera regularmente, además de que rinden más porciones.
Saber cocinar es una herramienta valiosa que te da independencia, te ayuda en situaciones inesperadas y puede convertirse incluso en una salida profesional.
A través de la cocina mantienes vivas tradiciones familiares y exploras la riqueza gastronómica de diferentes culturas sin salir de casa.
El proceso de cocinar reduce el estrés, mejora el estado de ánimo y fomenta la creatividad, convirtiéndose en una forma de autocuidado.
Adapta cada platillo a tus preferencias personales, restricciones alimentarias o alergias, algo imposible en la mayoría de los restaurantes.
Cocinar en casa genera menos residuos de envases, permite aprovechar sobras creativamente y fomenta el consumo de productos locales y de temporada.
  1. Elige una receta sencilla que te motive, como un guiso tradicional o una pasta con salsa casera, idealmente con menos de 10 ingredientes.
  2. Prepara todos los ingredientes (pica, mide, separa) antes de encender el fuego (mise en place) para evitar contratiempos.
  3. Lee la receta completa de principio a fin para entender el flujo de trabajo y los tiempos de cocción.
  4. Sigue las instrucciones al pie de la letra la primera vez, tomando notas de tus ajustes para futuras ocasiones.
  5. Aprende técnicas básicas como el corte en juliana, brunoise y chiffonade para mejorar tu eficiencia y presentación.
  6. No temas experimentar con especias y hierbas aromáticas para darle tu toque personal a cada platillo.
  7. Disfruta el proceso, celebra tus logros y aprende de los errores, que son parte natural del aprendizaje.
  • Utensilios básicos: cuchillos afilados, tabla de cortar, olla de fondo grueso, sartén antiadherente
  • Ingredientes frescos de temporada y de calidad
  • Espacio de trabajo limpio, bien iluminado y con buena ventilación
  • Delantal de cocina y paños de cocina limpios
  • Receta clara con todos los ingredientes medidos previamente (mise en place)
  • Tiempo suficiente sin prisas para disfrutar el proceso
  • Termómetro de cocina para carnes (opcional pero recomendado)

Siempre usa guantes de cocina para manipular alimentos calientes y mantén los mangos de las ollas hacia adentro de la estufa. Supervisa constantemente los alimentos en el fuego y mantén los cuchillos afilados (los cuchillos desafilados son más peligrosos). Asegúrate de cocinar carnes y huevos completamente. Para personas con movilidad reducida, organiza los ingredientes a la altura de la cintura para mayor comodidad.

Para comenzar, necesitarás: 1) Un buen cuchillo de chef de 20-25cm, 2) Una tabla de cortar de madera o plástico, 3) Una olla alta para sopas y pastas, 4) Un sartén antiadherente, 5) Cucharas de madera y espátula, 6) Un colador y 7) Tazas y cucharas medidoras. Con estos básicos podrás preparar el 90% de las recetas para principiantes.
El secreto está en las bases: 1) Sofrito español (cebolla, ajo y tomate), 2) Hierbas frescas como cilantro o perejil al final, 3) Caldos caseros en lugar de agua, 4) Jugo de limón o vinagre para realzar sabores, 5) Especias tostadas en seco antes de molerlas. Recuerda sazonar en capas y probar constantemente.
Sigue estos pasos: 1) Calienta la sartén a fuego medio-alto, 2) Añade el aceite y deja que se caliente (debe brillar pero no humear), 3) Escurre bien los alimentos antes de cocinarlos, 4) No los muevas inmediatamente, déjalos dorar, 5) Usa utensilios adecuados para dar vuelta. Si se pega, baja el fuego y deja que se despegue solo.
¡No hay error que no tenga solución! Si está muy salado: añade patata cruda o más del resto de ingredientes. Si está muy picante: agrega lácteos o azúcar. Si está muy agrio: un poco de bicarbonato. Y si todo falla, ¡haz una sopa o crema donde puedas disimular los sabores! Lo importante es aprender para la próxima.
El truco está en la preparación: 1) Lee toda la receta primero, 2) Precalienta el horno si es necesario, 3) Pica todos los ingredientes antes de empezar, 4) Comienza con lo que más tarde en cocinarse, 5) Aprovecha para lavar los trastes mientras se cocina, 6) Usa temporizadores para no olvidarte de nada, 7) Mantén tu espacio de trabajo ordenado.
Muchos ingredientes tienen sustitutos: 1) Leche por leche vegetal, 2) Huevo por semillas de chía o linaza molidas con agua, 3) Vino blanco por jugo de manzana, 4) Nata por leche evaporada, 5) Mantequilla por aceite de coco. Las hierbas secas pueden sustituir a las frescas (usa 1/3 de la cantidad).
Además del tiempo, usa estos trucos: 1) Tacto: entre más firme, más cocida está, 2) Jugos: deben salir claros, no rosados, 3) Termómetro: 63°C para roja, 71°C para término medio y 74°C para bien cocida. Recuerda que la carne sigue cocinándose unos minutos al retirarla del fuego.
Para hierbas de tallo tierno (albahaca, cilantro, perejil): como flores en un vaso con agua y bolsa en la nevera. Para hierbas de tallo leñoso (romero, tomillo, orégano): envueltas en papel de cocina ligeramente húmedo dentro de una bolsa hermética. También puedes congelarlas en aceite de oliva en cubeteras.
Prueba estos trucos: 1) Añade una patata cruda pelada y déjala hervir, 2) Agrega un poco de azúcar o miel para contrarrestar, 3) Si es sopa o guiso, añade más líquido sin sal, 4) Si es carne o pescado, sírvela con una guarnición sin sal, 5) Para ensaladas, añade más hojas y vegetales frescos.
Sigue estos pasos: 1) Lava el arroz hasta que el agua salga clara, 2) Usa la medida correcta de líquido (2:1 agua:arroz para blanco), 3) Hierve a fuego fuerte hasta que se evapore el agua, 4) Baja al mínimo, tapa y deja cocer 15-18 minutos, 5) Apaga y deja reposar 5 minutos sin destapar, 6) Esponja con un tenedor. ¡Perfecto cada vez!
Si es solo el fondo: 1) No lo revuelvas, 2) Transfiere con cuidado la parte superior a otro recipiente, 3) Prueba antes de descartar. Si el sabor a quemado es leve, puedes salvarlo con una salsa o crema. Para evitar que se pegue: fuego medio-bajo, suficiente grasa y atención constante.
1) Planifica con el volante del supermercado en mano, 2) Elige un día para cocinar en cantidad, 3) Prepara bases que puedas variar (arroz, frijoles, proteínas), 4) Aprovecha el horno completo cuando lo enciendas, 5) Congela porciones individuales, 6) Usa los mismos ingredientes de diferentes formas, 7) Incluye un día de 'sobras creativas'. ¡Ahorrarás tiempo, dinero y estrés!

¡Enciende los fogones y comienza tu aventura culinaria hoy mismo!